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Cómo relajarse profundamente
Por Gangahogar - Descanso, Sillones de Masaje y Relax, Vida sana - 20 mayo, 2013
Cuando ya sea capaz de relajarte a voluntad con los 4 pasos citados annteriormente, trata de practicar estos métodos para relajarte con más profundidad. Uno u otro pueden conseguir que te relajes más fácilmente, o pueden ir mejor en determinadas ocasiones.
Lugar especial. Escoge un lugar real o imaginario que ya asocies con estar relajado, dentro de casa o fuera. Visualízalo, qué puedes ver, los sonidos, olores, colores, el tiempo, la hora del día, etc. Deja que tu mente juegue libremente, pero trata de meterte de pleno en la escena, en vez de ser un observador externo.
Bajar escaleras. Imagínate de pie en lo alto de una escalera de 10 peldaños. Desciende lentamente, contando hacia atrás desde 10. Con cada paso, descansa un momento para liberar la tensión, de forma que cuando llegues al último escalón, o incluso antes, estés profundamente relajado.
La vela. Enciende una vela y siéntate donde puedas verla cómodamente, un sillón relax es lo ideal. Puedes usar una vela flotante en un recipiente lleno de agua si lo prefieres. Céntrate en la forma, color y movimientos de la llama, las formas que describe, la vela en sí y lo que contiene. Cierra los ojos y observa la imagen inversa en tu retina. Si tu mente vaga, tráela de nuevo hacia la vela, relajando conscientemente los músculos de la cara.
Sonidos. En lugares sin muchas distracciones acústicas, centra tu atención en los sonidos que entran en la habitación. Identifica cada uno y decide si en bienvenido o no. Si tu mente divaga del ejercicio, tráela de nuevo y relaja los músculos de la cara. Mucha gente se relaja mejor cuando escucha cierto tipo de música o cintas con sonido de agua, oleaje o trinos de pájaros.
La piedra. Imagina que estás flotando en el centro de una piscina, el agua aguanta tu peso de forma que casi te sientes parte de ella. No hay movimiento, el agua está quieta como un espejo. Imagina que alguien lanza una piedra cerca de tu cuerpo y las olas circulares que se forman hacia los bordes de la piscina, se llevan la tensión y los problemas con ellos.
Cuando te sientas agotado practica estos consejos de relajación antes de que el estrés se apodere de ti.
¿Te han resultado útiles y prácticos estos consejos?
4 pasos para aprender a relajarte
Por Gangahogar - Consejos, Descanso, Vida sana - 18 mayo, 2013
La relajación es una habilidad que todos podemos aprender. Implica reconocer la tensión y, de forma consciente, desprenderse de ella. Trata de hacer este ejercicio todos los días durante dos semanas, en sesiones cortas de 5 a 10 minutos cada una. Con un poco de práctica, sólo necesitarás trabajar grupos de músculos de forma ordenada para quedarte relajado.
Relajación en 4 pasos:
Siéntate en una silla cómoda o sillón relax (una posición realmente cómoda hace más fácil que tu cuerpo se relaje de forma completa) o túmbate, como prefieras.
1. Tensa una pierna tanto como puedas, nota lo que se siente, luego relájala del todo y nota la diferencia. Después haz lo mismo con otras partes del cuerpo: la otra pierna, la parte inferior de la espalda, los glúteos, la barriga, los hombros, los brazos y las manos, el cuello, la mandíbula, las mejillas, los párpados y, finalmente la frente.
2. Observa tu cuerpo de nuevo. Esta vez tensa cada grupo de músculos muy poco, dejándolos relajar en cuanto notes la tensión.
3. Observa tu cuerpo por tercera vez. Simplemente comprueba que cada grupo de músculos esté relajado. Si no es así, alivia la tensión. Cuando estés completamente relajado, observa qué suave y tranquila se ha vuelto tu respiración.
4. Cuando haya terminado la sesión, estírate, mueve un poco los dedos y levántate despacio. Hazlo con cuidado porque una relajación profunda puede bajar la presión sanguínea y si te levantas deprisa puedes notarte mareado.
Percibir la respiración:
Mientras vas y vienes con las tareas del día a día, rara vez piensas en cómo respiras: tus pulmones exhalan aire y hacen una nueva respiración automáticamente. No obstante, a medida que tu cuerpo va acumulando tensión, tu respiración cambia.
S estás realmente tenso se vuelve espasmódica, puedes sufrir pánico o hacer bocanadas buscando aire, de forma que tomes demasiado oxígeno. A esto se le llama “hiperventilación”: te notas mareado y experimentas una sensación de hormigueo en los dedos.
La respiración y la relajación van de la mano: cuando una cambia, la otra también. Si respiras con pánico, empiezas a notarte tenso, por ejemplo en los hombros y brazos. De igual modo, tensar los músculos de forma deliberada mientras respiras suavemente es difícil, ya que todo tu cuerpo quiere relajarse.
Prueba nuestros consejos de relajación paso a paso y observa la buena respuesta de tu organismo.
Cómo elegir bien tu colchón
Por Gangahogar - Consejos, Descanso, Dormir, Elegir un buen colchón. Descanso - 14 mayo, 2013
Elegir nuestro colchón es una decisión importante ya que de ello dependerá nuestro descanso y calidad de sueño nocturno, por ello conviene prestarle la atención necesaria. Los expertos aconsejan cambiar de colchón cada 10 años pero ¿cómo debe ser? duro, blando, viscoelástico, de látex…
Las características y gustos personales serán determinantes a la hora de elegir el colchón que más se adecue a nuestro descanso. Además para que te puedas mover libremente, tu cama debe medir de largo unos 10-15 centímetros más que tú y tener como mínimo un ancho de 90 cm, si es individual y 135 centímetros si se trata de una doble.
En cuanto a la dureza aconsejada, se recomienda que el colchón no sea ni muy duro ni muy blando, lo importante es que sea firme para aliviar y evitar dolores de espalda.
¿En qué casos conviene elegir un colchón de látex? Si tienes problemas de huesos, se adaptan muy bien al cuerpo y a la temperatura aunque su principal inconveniente es que transpiran peor que los colchones de viscoelástica. Los colchones de viscoelástica son de los más vendidos y que más gustan actualmente, son ideales además si tienes problemas de mala circulación y alergias.
Los colchones de eliocel resultan adecuados si tienes problemas de vértigos porque dan mayor sensación de gravidez que los de otros materiales.
En el caso de elegir un colchón para niños como su consolidación ósea no está acabada, se recomienda que el colchón no ejerza mucha presión como en el caso de los colchones de viscoelástica.
Si padeces insomnio opta por un colchón con núcleo de soja o de aloe vera, calman y relajan.
Además es importante elegir bien el somier y la almohada. El somier si el colchón es de látex es mejor que sea de láminas de madera para que respire. Los canapés mejor para los colchones de viscoelástica o eliocel, al aportarles mayor firmeza. Y la almohada tiene que respetar la curva natural del cuello. Elígela gruesa y firme si duermes de lado. Si duermes boca arriba, que su firmeza y grosor sea media. Y s tu postura preferida es boca abajo, elígela blanda y fina.
No duermas nunca sin almohada, a la larga puede provocar contracturas cervicales e hipertensión además recuerda que los expertos recomiendan cambiar las almohadas cada 2-3 años.
¿Ya sabes qué colchón elegir? Si tienes dudas cuenta tus dudas a los asesores de Gangahogar que te ayudarán a elegir el colchón que mejor se adapte a tus necesidades.
Cómo adaptar nuestro hogar a personas mayores o con problemas de movilidad
Por Gangahogar - Consejos, Descanso, Sillones de Masaje y Relax - 25 abril, 2013
En muchos hogares habitamos con personas mayores o con problemas de movilidad, sin embargo no siempre adaptamos el hogar a sus necesidades. Gran cantidad de casas no reúnen las condiciones adecuadas y básicas de adaptación a nuestros mayores o incapaces.
Nuestro hogar debería representar siempre comodidad y seguridad para todos sus miembros. Es importante que nuestra vivienda esté adaptada a las condiciones de las personas que vivan en ella, más si cabe si reside un mayor o una persona de movilidad reducida.
La disminución de la audición, de la vista, de la potencia muscular hacen que los domicilios de nuestros mayores deban estar adaptados a sus necesidades. De este modo, vamos a indicar algunas recomendaciones que nos ayudarán a aumentar la accesibilidad de nuestros hogares. En relación a los suelos, estos deben ser lisos, antideslizantes y sin elementos que sobresalgan, evitando la colocación de alfombras, y si hay peldaños, deben estar señalizados.
En cuanto al mobiliario, debemos situar a un lado los muebles u objetos que dificultan el paso, evitar que objetos como cables, estén en lugares de paso y, en la medida de lo posible, los bordes de los muebles deben ser redondeados. Tengamos en cuenta que si es necesaria una silla de ruedas, hay que prever que pueda desplazarse por toda la vivienda.
En el baño, los pavimentos plásticos antideslizantes son los más recomendables y en nuestra bañera o ducha, que debe tener el mínimo escalón posible, es indispensable la colocación de alfombrillas antideslizantes. Las barras asideras han de ser de un color que contraste con el de la superficie de la pared, y de plástico, ya que son menos resbaladizas. Hay que elegir cuidadosamente su ubicación y fijarlas bien en la pared. Cuidando estos detalles, haremos de nuestro hogar un lugar más seguro y accesible para vivir.
Los mayores y personas con problemas de movilidad pasan además muchas horas sentados y este detalle no debemos dejarle pasar, un sillón relax confortable, que le permita darse un masaje para estimular el sistema nervioso y con función levanta-personas dará un giro a sus horas sentados y mejorará en gran medida su calidad de vida, llegando incluso a mejorar su estado de ánimo.
¿Tienes alguna otra recomendación?
Cómo desconectar y liberar tensión
Por Gangahogar - Consejos, Descanso, Vida sana - 18 abril, 2013
Muchas veces el secreto del bienestar está en saber desconectar, no se trata de dejar de pensar sino de saber encauzar los pensamientos.
Vivimos a un ritmo tan trepidante que no es de extrañar que, al llegar a casa, nos cueste bajar las revoluciones del motor y aparcar los temas pendientes en la puerta. Y es que “después de la salud, el primero de los bienes es la paz interior“. Cultivarla pasa por aprender a desconectar ciertos pensamientos.
En realidad, damos vueltas a los asuntos que más nos inquietan para encontrar respuestas y tener la sensación de que controlamos nuestras vidas. El problema de los agobios y las preocupaciones excesivas es que roban nuestro preciado tiempo y malgastan energía vital. Porque ¿Qué utilidad tiene agobiarse por algo que forma parte del pasado? ¿o preocuparnos por algo que no depende de nosotros completamente?. Hay que intentar tratar los problemas con la perspectiva necesaria.
Ten esto siempre presente y todo resultará más fácil:
-Actitud positiva: la actitud ante la vida es fundamental, el problema viene cuando los pensamientos, en vez de actuar como una energía propulsora, se convierten en un freno que nos convierte en víctimas de nuestro pensamiento.
-Relajación instantánea: en momentos de nerviosismo, conviene liberar presión. Un experto en gestión de estrés recomienda apretar los puños con fuerza durante cinco segundos y abrirlos poco a poco, mascar chicle -al estimular la mandíbula, disminuye el ritmo cardiaco, la sobreactividad mental o tatarear una canción, las respiraciones profundas segregan hormonas de las felicidad. También un masaje, bien practicado por un profesional o por un sillón relax masaje que nos ayuda e liberar tensión y generar endorfinas.
-Transforma la energía que te invade: Si llegas a casa, haz algo que te ayude a desconectar como jugar con tus hijos, jardinería, darte un baño, hacer ejercicios de gimnasia, etc. (ya que aunque el día haya estado cargado de tensión cuidarte siempre te hará sentirte mejor y en paz contigo mismo).
¿Tu qué otros trucos usas para desconectar?





